Sanciones disciplinarias

Las sanciones disciplinarias que pueda realizar el empresario entran dentro de las facultades de dirección y control que posee para corregir la conducta culpable del trabajador.

Las sanciones suelen encontrar su descripción, detalle y clasificación en el Convenio Colectivo que sea de aplicación a la empresa.

A pesar de todas las faltas que pueda incurrir el trabajador y de la potestad sancionadora que tiene el empresario, sancionar al trabajador no es nada fácil. Frecuentemente, los Juzgados de lo Social dan la razón a los trabajadores ante una sanción impuesta al trabajador desproporcionada, mal calificada o, directamente, prescrita.

La propia carta de sanción disciplinaria tiene unos requisitos formales que hay que seguir.

Los primero que, a nuestro entender, habría que analizar es si esa conducta ha prescrito o no. Las faltas leves y graves tienen un periodo de prescripción muy breve, por lo que, si dejásemos pasar el tiempo, podríamos encontrarnos con una falta ya prescrita.

Los segundo es si en la propia carta de sanción consta la fecha de efectos de la sanción. Un detalle muy importante para que la carta de sanción sea valida.

Una vez superados estos dos requisitos, entramos en el análisis de fondo de la carta de sanción.

Los hechos que han motivado la sanción tienen que estar detallados y explicar de manera completa que sucedió, no es suficiente una breve referencia o una alusión parcial o resumida.

En la calificación de la sanción por parte de la empresa, ésta tendrá que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Las circunstancias personales del trabajador.
  2. Su nivel cultural
  3. Trascendencia del daño que ha cometido el trabajador.
  4. Grado de reiteración o reincidencia.

Todos estos criterios servirán para calificar la sanción y que ésta sea proporcional y adecuada.

Por último mencionar que el empresario debe sancionar y/o amonestar conductas iguales o similares que se hayan producido con anterioridad. Si esto no fuera así, podría entenderse que existe una cierta tolerancia empresarial por tales conductas. El ejemplo más claro lo encontramos en las faltas de asistencia.

Desde Laboristo nos ponemos a su disposición para ayudarle en todo lo relativo a las faltas y sanciones laborales.

¿Necesita ayuda sobre esta área?

Rellene el siguiente formulario y nos pondremos en contacto con la mayor brevedad posible.